Cuenta Regresiva al Fin del Mundo: #16 ‘Ikiru’

No, el mundo no se acabará el 21 de diciembre del 2012, pero si así fuera, nos gustaría hablar mucho de cine antes. Como buenos cinéfilos que somos, deberíamos tener una selección de películas para llevarnos al más allá, y simplemente en caso de que todo vaya a terminar, nos vamos a poner a verlas antes de que llegue la hora. Sin ningún orden de valor en particular o ningún género predilecto, estas películas podrán ser buenas o malas, verdaderos desastres u obras maestras, pero las mismas seguirán viviendo después de nosotros.

#16 ‘Ikiru’

Esta es la historia de un hombre que abrazó su muerte de la forma más humilde posible, una historia de la mano del legendario Akira Kurosawa con uno de sus dos actores fetiche, Takashi Shimura, poco después de comenzar a ser mundialmente conocido gracias a Rashomon, y dos años antes de convertirse en la inspiración más grande de muchos directores occidentales con Seven Samurai. Kurosawa puso a Japón en el mapa del cine antes que llegara Yasujirô Ozu con Tokyo Monogatari y otras también grandiosas películas porque su estilo era muy occidental, algo por lo que era muy criticado en su país.

Ikiru sigue siendo una película altamente relevante y aplicable a nuestros tiempos, contando la historia de un burócrata que descubre que tiene poco tiempo de vida cuando le diagnostican con un cáncer terminal. Cuando le es imposible comunicarse con su familia, deambula por las noches con un novelista y una joven mujer, buscándole significado a su existencia, hasta que se percata que la mejor manera de hacer algo antes de morir es a través de su trabajo, el trabajo en el cual ha estado haciendo nada y siendo indiferente a los reclamos de la gente durante mucho tiempo.

Tras su muerte, sus compañeros de trabajo se reúnen a recordarlo y preguntarse por qué cambió de actitud antes de morir, y por qué ellos no pueden ser más como él antes de que les llegue el turno. Kurosawa logra meter una gran crítica social dentro de una historia de vida, de redención, y de caminos perdidos. Hasta hoy día, la escena del protagonista balanceándose lentamente en la hamaca en el parque bajo la nieve es una de las más emotivas de la historia del cine, pocas veces superada, muchas veces imitada, como el cine de Kurosawa en general.

¿Por qué verla antes del Fin del Mundo?

Muchas películas han tocado el tema de la redención tras una vida de despilfarro espiritual y material, desde Kurosawa con Ikiru hasta Bergman con Wild Strawberries, pero pocas veces resultaron tan conmovedoras como en esta. El mensaje es bastante claro, si saben que se acerca el final, ¿qué harán para despedirse con dignidad? Ikiru se traduce literalmente “To Live”, ustedes ¿lo están haciendo?

Acerca de Emmanuel Báez 2364 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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