Cuenta Regresiva al Fin del Mundo: #15 ‘Buried’

No, el mundo no se acabará el 21 de diciembre del 2012, pero si así fuera, nos gustaría hablar mucho de cine antes. Como buenos cinéfilos que somos, deberíamos tener una selección de películas para llevarnos al más allá, y simplemente en caso de que todo vaya a terminar, nos vamos a poner a verlas antes de que llegue la hora. Sin ningún orden de valor en particular o ningún género predilecto, estas películas podrán ser buenas o malas, verdaderos desastres u obras maestras, pero las mismas seguirán viviendo después de nosotros.

#15 ‘Buried’

Un hombre enterrado. Un teléfono. Noventa minutos de oxígeno.

El único problema que tuvo esta película del español Rodrigo Cortés en el 2010 fue que se estrenó meses después de 127 Hours de Danny Boyle, haciendo que el público comparara a ambas por las similares premisas. Más allá de eso, Buried es una película notablemente superior al trabajo de Boyle, con un Ryan Reynolds que demostró una vez más que es mucho más que un físico (algo que ya dejó claro en la genial comedia dramática Chaos Theory) y una historia que siendo mucho más contenida, posee mucho más drama e intensidad sin necesidad de salirse del espacio y de estar abandonando al protagonista para salvaguardar sus falencias.

La claustrofobia nunca tuvo tanto impacto en el cine, y el mismísimo Hithcock hubiera estado celoso, ya que el suspenso progresivo es innegable e inevitable. Habiendo tantas formas de fallar y de terminar aburriendo con un solo set, un solo actor en pantalla y un puñado de elementos con el cual jugar, Buried logra sorprender, jugar con los nervios y con las emociones del espectador de una forma innovadora y fresca, con el acompañamiento musical de Victor Reyes, que no exagera en ningún momento.

Ya desde los créditos iniciales claramente inspirados en los trabajos de Saul Bass (constante colaborador de Hithcock), hay una clara anticipación de la ansiedad que está por sofocar al protagonista. Buried es todo un acontecimiento en el cine de suspenso y su guion es un ejemplo del arte de crear tensión sin recurrir a trampas o trucos baratos, abundantes en el cine de género en estos años. Es hacer cine de verdad, con poco.

¿Por qué verla antes del Fin del Mundo?

Con un enfoque más que realista en el tema del “secuestro”, es una obra arriesgada pero certera, con el cual queda claro que los finales felices son solo para cuentos de hadas. Nada mejor que prepararse para el fin del mundo con una película que no jode con la realidad de la situación. Es el fin. No hay más que hacer.

(Ver las demás películas de la Cuenta Regresiva)

Acerca de Emmanuel Báez 2316 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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