‘War for the Planet of the Apes’, la epopeya del héroe de los simios

Mientras veía War for the Planet of the Apes, no pude evitar pensar en esas típicas infografías donde estudian que las trilogías siempre sufren a medida que pasan las películas. Con esta tercera parte del reinicio de una de las sagas de ciencia ficción más importantes del cine, ya estaba vislumbrando cómo empezar a escribir sobre la obra, porque es verdaderamente una joya que mezcla temas relevantes -algo que caracterizó a la saga desde el principio- con una narrativa blockbuster que es puro entretenimiento de inicio a fin, dando como resultado una película que se disfruta en todas sus extensiones y todas sus capas. Desde el relato crítico acerca de la naturaleza del hombre, hasta la historia de venganza de un ser que perdió a su familia y al mismo tiempo debe liderar a todo un pueblo, la nueva entrega es toda una epopeya que merece un buen lugar en la historia del cine.

Caesar (Andy Serkis) no solamente es un general de guerra, sino también un padre de familia. Sus facetas se interconectan y se entrelazan en una historia que empieza con tal intensidad que el espectador consigue el mismo respiro que los protagonistas, que ya desde el principio se encuentran en una batalla campal por proteger su zona de vida, bien alejados de los humanos, que siguen buscando la dominación por sobre el planeta a pesar de que la misma naturaleza estuvo pasando factura con la expansión de la gripe de los simios, que eliminó a gran parte de la población en los últimos años, y ahora alcanzó una nueva mutación que reduce al hombre infectado a una versión cavernícola de sí mismo. Matt Reeves vuelve a dirigir el guion firmado por él mismo y Mark Bomback, y ambos tienen bien claro lo que quieren contar y la importancia de seguir en esa línea de pensamiento.

Las películas de El Planeta de los Simios siempre fueron acerca de cómo el hombre es la mayor plaga que azotó al planeta, y como todos sus defectos sin controlar llevaron a su propia extinción. La icónica escena final de la película original con Charlton Heston es uno de los momentos más asombrosos y extraordinarios del cine, y junto con el grito de desesperación del personaje de Heston marcaron el punto final de un mensaje que condena a la humanidad por sus propios errores. Esta nueva trilogía siguió en esa línea, tal vez un poco menos sutil a la hora de dar discursos, pero no por eso menos válidos en su determinación por establecer la raíz del problema.

Esta última odisea se convierte en un éxodo, con Cesar adoptando la figura de Moisés, que debe atravesar los bosques del planeta y las murallas humanas para llevar a su pueblo a un nuevo destino, donde definitivamente podrán empezar una nueva civilización. Sin embargo, sus propios demonios lo mantienen ocupado mentalmente (la muerte de Koba lo acosa más que nunca), y un ataque repentino por parte de un despiadado Coronel (Woody Harrellson), lo lleva a tomar un camino tangente a la cordura, empujado por una sed de venganza que le revela su propio destino final. En su travesía por hacer justicia a pesar de todo tendrá la compañía de Maurice (Karin Konoval) y Luca (Michael Adamthwaite), sus dos compañeros y amigos más leales, quienes harán todo lo posible por ayudar a Caesar a no perder de vista lo que más importa.

En el camino se encontrarán con una niña que tiene rastros de los efectos de la gripe simia, y la adoptarán a pesar del propio Caesar, que no puede ver más allá de sus propias intenciones egoístas. Sin embargo, la presencia de Nova (Amiah Miller), como es apodada después en un claro guiño al personaje de Linda Harrison en la película original, les recordará que, en el fondo, tanto simios como humanos, son capaces de nobleza y afabilidad, y que toda evolución conlleva riesgos que merecen el cuidado y apoyo para evitar que gane el odio y el miedo. El ser humano en su estado más puro, a través de los ojos de la pequeña Nova, son el rayo de esperanza que necesitan los simios para que el verdadero propósito de su existencia se haga más brillante otra vez.

Para no ser tan profundo en su exploración de la naturaleza humana y simplemente otorgar un par de horas de cine del bueno, Reeves entiende que necesita a alguien más para que la carga no sea tan pesada para el espectador. Ahí entra Bad Ape (Steve Zahn), un simio que encuentran en el camino y resulta poder hablar tan bien como ellos. Si bien es el alivio cómico de la película, y es tan tierno como sorprendente, su llegada es también vital para el equipo ya que revela un mundo de posibilidades de gran importancia para el futuro de la especie: que todos los simios pueden aprender a comunicarse verbalmente de una forma u otra. También se da un indicio de los problemas de comunicación que ellos también pueden sufrir, así como lo sufren los humanos, y como todo sigue dependiendo de cómo se encare cada problema.

Visualmente esta tercera entrega es también una propia evolución del cine mismo. La presencia de Serkis es evidente si uno viene siguiendo su carrera como vocero de la actuación vía motion-capture, pero es innegable que su transformación (con el encomiable trabajo de Weta Digital) es completa y perfecta. Una película como esta es digna de múltiples visionados porque cada detalle deslumbra y hay momentos en los que es sencillamente difícil seguir de cerca la trama porque uno está embelesado por el trabajo visual. La banda sonora, compuesta por Michael Giacchino, se convierte también en uno de los pilares de la obra, evocando la musicalización de las películas clásicas y mezclándolo con un acercamiento más moderno. Pieza tras pieza se funden con la trama y al mismo tiempo se disfrutan en segundo plano con cada crescendo.

War for the Planet of the Apes es la culminación de una épica historia que realmente sorprendió a la mayoría con Rise of the Planet of the Apes. Lo que Reeves trajo a la mesa es una narrativa estratégicamente pensada para fusionar cine de autor y cine comercial, y cada elemento es crucial para su desarrollo. Tal vez el corte final se extienda un poco más de lo necesario, pero creo que cada situación que atraviesan los personajes aporta lo suficiente como para ser esencial al desenlace absoluto de la historia, que pone a Cesar como uno de los héroes más legendarios de la historia del cine.

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Total: 7 Promedio: 4.4
Acerca de Emmanuel Báez 2359 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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