‘It’, el regreso de Pennywise es efectivo y escalofriante

La nueva adaptación de la novela homónima de Stephen King es el ejemplo perfecto de lo que ocurre cuando una película de terror se pone en el camino de una buena película de terror. Es entretenida, delirante, visualmente imaginativa, pero así también es frustrante porque no puede evitar caer en la categoría de un producto más de los que abundan en estos días, desaprovechando la oportunidad de resaltar y desafiar las convenciones del género, siguiendo la fórmula bastarda de tantos enlatados que se estrenan debajo del radar. It, del argentino Andrés Muschietti, es para experimentarla en una sala de cine repleta de personas sedientas de esa sensación de sobresalto que parece ser la droga del público que acude a este tipo de películas. Lo bueno es que dicho recurso, cansino como es, está acompañado de otros elementos que elevan a la película un poco más allá de lo ordinaria.

Aunque generalmente no me interesa caer en comparaciones, es inevitable empezar por ese camino ya que el rol de Pennywise fue inmortalizado por Tim Curry en la miniserie de 1990, que con sus notables falencias se convirtió en un clásico de culto. En parte, eso se debe a que la miniserie tuvo éxito entre quienes eran adolescentes en ese entonces y la figura del payaso demente no había resultado tan espeluznante anteriormente, pero por otra parte, es una película con un villano genuinamente aterrador, gracias a Curry devorándose la pantalla de forma intimidante y el personaje en sí, que se presenta más sardónico y humillante. La versión de Bill Skarsgard es más infantil y juguetón, pero a la hora de demostrar su verdadera intención, resulta más visceral y causa mayor impresión, aunque el efecto quizás no dure mucho después de terminada la película. Ese es el problema con los títulos de terror actuales, que se preocupan más por una sensación efímera que por calar profundo en la psique del espectador.

Sin embargo, las notas positivas son numerosas y evitan que la película aburra. Es más, en lo que a efectos efímeros se refiere, la obra presenta algunos de los sustos más ingeniosos que vi en mucho tiempo, pensados para tratar de tomar desprevenido al espectador menos distraído, aunque en varias ocasiones se queda en el intento. Buscando entregar a un Pennywise bien diferente, realmente se enfocaron en darle momentos donde pueda manifestar lo más perverso de su imaginación, volviendo a la esencia del personaje cuya naturaleza es el miedo mismo y cómo esto afecta profundamente a los protagonistas. El primer encuentro entre el Club de los Perdedores y Pennywise es uno de los momentos más memorables del año y se disfruta bastante, no por lo pavoroso -aunque los más susceptibles no podrán soportarlo- sino por lo creativo.

El elenco es otro acierto grandioso que disminuye las consecuencias de los gastados clichés del género. Jaeden Lieberher como Bill, Jeremy Ray Taylor como Ben, Sophia Lillis como Beverly, Finn Wolfhard como Richie, Jack Dylan Grazer como Eddie, y Wyatt Oleff como Stanley forman un grupo tan dinámico como pocas veces se vio, cada uno con una personalidad bien delineada y características bien trabajadas que los hacen completos y reales. Además, el trabajo actoral del equipo es loable y se nota que la conexión entre ellos va más allá de la pantalla, lo que hace que sea un deleite verlos unirse y pelear contra una entidad tan poderosa como lo es Pennywise. Dejé de lado hasta ahora a Chosen Jacobs, que interpreta a Mike, porque su personaje me dejó muy desconcertado. Tanto en la novela como en la miniserie fue el más culto y educado, y así también el más interesado en conocer la historia de la ciudad, y acá lo destriparon completamente de sus rasgos más necesarios, dejándolo casi como un extra cuya ausencia no habría afectado en lo más mínimo el desarrollo de la historia.

El guion que usaron para la película está firmado por Chase Palmer y Gary Dauberman, este último habiendo escrito las películas de Annabelle. Ambos trabajaron por sobre el guion que había escrito Cary Fukunaga cuando iba a dirigir la adaptación hace unos años. Su versión apuntaba a ser tan retorcida que estaba destinada a no conseguir aprobación, haciendo que se separase del proyecto, convirtiendo a It en uno de los grandes “¿Qué hubiese pasado si…?” de estos últimos años. La versión final tiene algunos momentos que impresionan, pero no por lo terrorífico sino por lo inquietante, y algo me dice que no fueron ideas salidas de la mente de quien escribió las películas de Annabelle, que son ejemplos bien básicos de lo que es el cine de terror. Sin embargo, todo lo relacionado al Club de los Perdedores es genial, tanto que hasta se perdona que hayan decidido meter más humor de lo conveniente simplemente porque Finn Wolfhard es una joya en su papel. Los demás están igualmente estupendos, destacándose también Dylan Grazer como Eddie que es un verdadero descubrimiento.

En general, la trama es similar a la de la miniserie y a la novela. Los chicos forman una amistad que surge del abandono, el bullying, y la soledad que sufren, y cuando las desapariciones en el pueblo de Derry se hacen más frecuentes, son los únicos que deciden hacerle frente al misterio y pelear hasta las últimas consecuencias, enfrentando sus propios miedos reflejados en las distintas apariciones de Pennywise que atraviesan cada uno. Los cambios más notables son dichos enfrentamientos y un clímax mucho más extenso que funciona porque la lucha es más realista, además de los elementos fantásticos que resultan más interesantes por los detalles y el trabajo visual que está mejor elaborado. Si hubiesen bajado un nivel al trabajo tan obvio de sonido y hubiesen profundizado más en lo que hace a Pennywise tan estremecedor, podríamos estar hablando de un clásico instantáneo. Así como lo hicieron, es una película de terror efectiva que se disfruta de inicio a fin, pero que funciona mejor cuando no trata de asustarte sino cuando prefiere ser escalofriante.

¿Qué les pareció la película? Dejen su calificación y comenten!
Total: 10 Promedio: 4
Acerca de Emmanuel Báez 2360 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

7 Comentarios

  1. Para esos que dicen que no da miedo. ¿Qué coños quieren? ¿Un puto ser de otro mundo que se disfraza de tus miedos y disfruta comer niños no es lo suficientemente terrorífico? No hay polla que les venga bien.

  2. Como película me gustó. Es entretenida, tiene sus momentos, tiene buenos efectos, las actuaciones son increíbles, meh… no es mala, está buena. PERO NO PUEDO EVITAR COMPARAR!!!! La novela habla muchísimo del racismo y la discriminación y lo tonto que es y acá redujeron al personaje de Mike al simple “negro extra”. Tanto en la novela como en la miniserie Mike es el que mas conoce sobre la ciudad, el único que tiene un padre amoroso y comprensivo y en la película encima de inútil, lo hicieron huérfano. Y por qué no construyeron el dique???? Eso fue lo que los unió desde el principio. Pennywise sí es mucho más fiel a la novela, aunque me gustó mucho más el de la miniserie por lo sarcástico que era. Otra peli de terror que te quiere asustar pero no te juega psicológicamente…

  3. Buena crítica, a mi me encantó la película, a pesar de que la considero más de horror y de suspenso, que de terror, así como al libro pero, y a pesar de las libertades que se tomó el director con algunas historias y personajes (como Mike por ejemplo, que coincido con el primer comentario), está muy bien lograda. A mi en particular me hizo sentir lo mismo que sentí al leer el libro y me gusta mucho el trabajo de los perdedores, se siente que se hicieron amigos y formaron un grupo

Deja un comentario :D