‘Blade Runner 2049’, una obra maestra que expande la fuerza de un clásico del cine

Es difícil hablar de Blade Runner 2049 sin entrar en detalles, porque es en la minuciosidad de Denis Villeneuve y Roger Deakins donde está la verdadera belleza de una película que tiene los ingredientes para convertirse en otro clásico de culto, tal y como sucedió como la original de Ridley Scott, luego de haberse estrellado en la taquilla en su estreno y haber confundido al público que no esperaba una propuesta de ciencia ficción que mostrara tan poco y dijera tanto acerca de lo que nos hace humanos. Blade Runner presentó un debate atemporal de forma concienzuda, explorando los rincones más recónditos de la condición humana con una simple historia que podría encontrarse en cualquier película, la historia de un policía que se enamora de una mujer, a pesar de que esta es un androide de última generación cuyos límites todavía no fueron probados.

Más de tres décadas después, la pregunta definitiva es puesta de nuevo en la mesa a través de la historia de otro individuo que se involucra en una investigación que le hará cuestionarse todo lo que cree saber acerca de su vida y todas las vidas que le rodean, lo que lo llevará a un viaje de autodescubrimiento inimaginable. Ryan Gosling en el papel del Oficial K es uno de esos trabajos que le calzan a la perfección porque no es exactamente el actor más expresivo -lo cual no significa que no sea bueno-, algo que usa a su favor en una historia que busca subvertir paradigmas y debates filosóficos sobre el hombre y la máquina, tema gastado pero pocas veces encarado con tanta astucia. El guion de Hampton Fancher (que escribió solo un puñado de guiones en toda su carrera, siendo el primero el de la película original) y Michael Green (Logan) no es impoluto, pero es una genialidad que indaga en lo más profundo de sus personajes siempre con el cuestionamiento principal a cuestas.

Villeneuve toma esa consistencia y lo eleva con una dirección magistral, construyendo una historia detectivesca sólida que se va desenvolviendo a fuego lento, agregando ingredientes meticulosamente sin estropear en ningún momento su obra, salvo en la adición de innecesarios flashbacks que siempre son complicados y es mejor evitarlos cuando ya hay un tema recurrente que no necesita mayor exposición. Asimismo, el lento desdoblar de la trama -que no es para nada una reprobación- va de la mano con la impecable fotografía de Deakins, que pinta un escenario distópico lugubre y sucio, aunque este futuro parece tener algo más de color que el de la película original. Sin embargo, los distintos escenarios siguen funcionando en pos de una crítica a la sociedad consumista destinada al vacío existencial y descuido ambiental, en el que parece no haber vecindad ni esperanza para los marginados. En ese sentido el tema de la búsqueda de la libertad cala todavía más profundo porque la historia presenta un escenario mucho más pesimista con respecto a aquellos que buscan simplemente vivir sin que los demás quieran decidir sobre ellos.

La pregunta más importante de la película nunca fue acerca de si Rick Deckard era o no un replicante, sino sobre lo que nos motiva a vivir y lo que buscamos para sentirnos vivos. Para Roy Batty era importante que Deckard siguiera con vida para dejar algo de su legado como un replicante que pudo experimentar cosas que un humano no podría imaginar, y toda su villanía se basaba en el simple hecho de querer vivir más tiempo del que le programaron. “Todos buscamos algo real”, le dice la teniente Joshi (Robin Wright) al oficial K en una visita a su departamento, en uno de los tantos intercambios breves pero provocadores que tiene la película, que adorna su exploración con una subtrama que puede parecer superflua pero sirve como motivación para K a seguir su investigación. Ahí es donde entra Jared Leto en un papel sobrio, probando que puede convencer con una posición antagónica sin necesidad de estar vociferando sus líneas ni fingiendo carcajadas que terminan siendo ridículas. Villeneuve también consigue algo más que una interpretación de Harrison Ford, que viene actuando en piloto automático desde un buen rato, y básicamente presenta a Hollywood a Ana de Armas como una actriz a seguir de cerca.

El acompañamiento de Hans Zimmer en la banda sonora es una verdadera sorpresa. Flota sobre la historia dándole todavía más vida a los escenarios, que parecen respirar a través de su “musicalización”, así como el suspenso en crescendo que enfrentan los personajes. Digo que es una sorpresa porque creo que Zimmer es un compositor prodigio pero descontrolado, cuya libertad creativa suele llevar a trabajos que me parecen erróneamente aplaudidos como los de Inception o la más reciente Dunkirk, donde vuelca su innegable creatividad sin ningún tipo de mesura. Transforma como nadie el concepto tradicional de banda sonora y va mucho más allá de la simple composición melódica, logrando un trabajo que se fusiona con el entorno de la historia e hipnotiza, algo que encaja con esta película en particular como una simbiosis diseñada desde la concepción, algo que resulta inclusive más loable teniendo en cuenta que tuvo poco tiempo para el trabajo, ya que reemplazó a Jóhann Jóhannsson poco más de un mes antes del estreno.

Blade Runner 2049 es indudablemente una de las mejores películas del año, aunque dejo abierto el debate sobre si encontrará el mismo reconocimiento que su antecesora con el paso del tiempo. Tiene algunas secuencias de acción bellísimas que recuerdan al trabajo de Deakins en Skyfall junto a Sam Mendes, además de una de las secuencias románticas más fascinantes que se han hecho en el cine en muchísimo tiempo, que es tan sensual como es increíble e ingeniosa (extraña palabra para describir una escena de amor, lo sé, pero me parece un uso bien justificado). También un clímax que se va hacia lo convencional pero dándole un giro de tuerca, con elementos inusuales en cualquier típico enfrentamiento final de cine cliché, confirmando a Villeneuve como uno de los realizadores más valiosos y hábiles que existen ahora mismo. Lo más importante es que, como muy pocos directores, enfrenta la naturaleza de la historia estando siempre a la altura de la relevancia del tema, uno que seguirá siendo motivo de incontables debates en el futuro lejano.

¿Qué les pareció la película? Dejen su calificación y comenten!
Total: 15 Promedio: 4.4
Acerca de Emmanuel Báez 2362 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

4 Comentarios

Deja un comentario :D