10 dragones de cine para ver de nuevo

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Aprovechando el estreno de How To Train Your Dragon 2, que llega a los cines con excelentes críticas y la promesa de una segunda parte digna de su antecesora, recordamos a los dragones más buenos que el cine vio en toda su historia. No es una criatura que haya aparecido en pantalla muchas veces, pero hay más títulos fuera de esta lista que valen la pena visitar de nuevo en algún momento. Sin embargo, estos son los ejemplos que más resaltan en el género, y que quedarían bien como previa o postre cinéfilo a vivir la nueva aventura vikinga de Hipo y Toothless.

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Por supuesto, el mejor ejemplo más cercano es la primera película de How To Train Your Dragon (2010), que introdujo a Toothless y todo un universo de dragones de una forma nunca antes vista en el cine, aunque mayormente se enfocaron en la relación entre un chico y su nuevo amigo, y dejaron a las demás criaturas para más adelante. La historia sigue a un joven vikingo que va contra su naturaleza e historia, y se hace amigo de un dragón muy temido, probando que toda la tradición y cultura de su pueblo están erradas y necesitan que alguien les demuestre la verdad.

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Dejando el título obvio de lado, pasamos a otro no tan bien recordado, pero que vale la pena visitar. Reign of Fire (2002) es una película postapocalíptica donde los dragones fueron los causantes de que la Tierra haya sido prácticamente destruida hasta sus cenizas, siendo uno de los pocos ejemplos del género que pone como culpable a una criatura prehistórica y no a la típica arrogancia y ambición del hombre. El elenco conformado por Gerard Butler, Christian Bale, y Matthew McConaughey hacen un buen trío decidido a acabar con las bestias, y estas tienen una buena presencia a pesar de los efectos y la época.

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Otro título que mostraba a los dragones de una forma distinta fue Dragonheart (1996), donde no se trataba de unas criaturas monstruosas y despiadadas en todo sentido, sino de una raza antigua con mucha sabiduría y conocimiento como para ser tomadas en cuenta seriamente. Claro está que lo que hace que Draco, el dragón que colabora con el personaje de Dennis Quaid, sea tan memorable, no es solo su aspecto, sino la imponente voz de Sean Connery, en uno de los mejores castings de voz que el cine de aventuras vio en mucho tiempo.

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No hay duda alguna de que Eragon (2006), así como muchos libros de fantasía, nacieron en el subconsciente de sus autores tras el éxito de sagas como The Lord of the Rings y Harry Potter, por lo cual no sorprende que no hayan tenido el mismo éxito en sus adaptaciones. De cualquier manera, Saphira es una hermosa creación, que así también resultó ser un dragón con una personalidad leal, que es algo que muchos sueñan al ver a estas criaturas cobrar vida en el cine. Su dueño, el joven Eragon, la descubre cuando solo es un huevo, y se embarca en una aventura que lo pone en un camino de liderazgo que jamás imaginó.

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Mucho tiempo atrás, Disney ya había dado a conocer a quien se convirtió en una de las villanas más terroríficas del cine, pero la presencia de Maléfica nunca lo fue todo en La Bella Durmiente (1959), sino hasta que finalmente pierde la paciencia y se transforma en dragón para pelear contra el Príncipe que está dispuesto a revertir la maldición. Un gigantesco terror bañado en fuego que es finalmente derrotado, pero no sin antes ser el centro de una de las secuencias de batalla más memorables del cine de animación. Su nueva aparición, en la nueva versión de Maléfica con Angelina Jolie, no es igual de impresionante, pero vale la mención porque fue igualmente un buen momento.

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Otro dragón que se tomó su tiempo en aparecer fue Smaug en The Hobbit: The Desolation of Smaug (2013), la segunda parte de la nueva trilogía de Peter Jackson que se enfoca en las previas aventuras de Bilbo Baggins, mucho antes de los eventos de The Lord of the Rings. Smaug el terrible es un grandioso espécimen que no solo resalta por su atemorizante aspecto, sino por su labia y su ingenio, que relucen gracias a la voz retocada de Benedict Cumberbatch. El desafío entre él y Bilbo se lleva a cabo en los últimos 30 minutos de la película, pero la espera definitivamente vala la pena, y el final en cliffhanger hace desear la llegada de la tercera y última entrega.

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No tiene el típico diseño que uno esperaría de un dragón, pero eso es lo que hace de Falkor uno de los personajes más queridos de The Neverending Story (1984). Considerado un “dragón de la suerte” por su inusitada jovialidad y buen humor, Falkor acompaña a Atreyu en su odisea, y su cuerpo flexible y alargado hace que verlo desplazarse por los aires sea un agradable deleite. La que es una de las películas de aventura mejor recordadas del cine definitivamente no sería lo mismo sin su presencia, y es innegable que al verlo uno realmente quisiera acariciarlo y tomar un tranquilo paseo en algún momento.

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Y si hablamos de dragones flexibles y alargados estamos hablando de mitología oriental, y por supuesto, El Viaje de Chihiro (2001), la obra maestra de Hayao Miyazaki, quien debería reinventar a todas las criaturas mitológicas existentes antes de renunciar de verdad a su carrera como cineasta. En esta historia, una niña se pierde en un mundo repleto de criaturas extrañas, pero el más fantástico es Haku, un espíritu que que se transforma en un dragón que necesita tanta ayuda como la que brinda, y gracias a la valentía de Chihiro, encontrará su destino.

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Y de un dragón animado a otro, yendo para atrás con Pete’s Dragon (1977), una propuesta infantil de la mano de Disney, que mezcló live-action y animación tradicional para presentar a quien se convirtió en uno de los mejores amigos imaginarios del cine. La historia gira en torno a un chico que escapa de su problemática familia adoptiva, con la ayuda de su amigo dragón Elliot, quien lo acompaña en su huida y lo ayuda a mantenerse a salvo hasta el final. Una mirada mucho más amistosa y cariñosa de esta criatura, apuntando a un público más chico, pero manteniendo la gracia para los más adultos.

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Finalmente volvemos a los dragones como monstruos con Dragonslayer (1981), donde un joven aprendiz de mago es enviado para asesinar a un dragón que está devorando mujeres en un reino cercano. Una de las producciones más resaltantes en cuanto a diseño de la criatura, teniendo en cuenta lo novedoso que se veía para la época, y que no por nada se convirtió en uno de los dragones más memorables del cine. Ayuda bastante el hecho de nombrarlo Vermithrax Pejorative, como si su sola presencia no fuera suficiente para infundir miedo y pavor.

Acerca de Emmanuel Báez 2329 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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